Los 3 Tesoros

Según la Medicina Tradicional China (MTC) se nos regalan 3 Tesoros (Qi, Jing y Shen) que permanecerán con nosotros durante toda nuestra vida, estos tesoros deben ser cuidados y cultivados por nosotros mismos. De su fuerza y equilibrio interno dependen la salud y la longevidad humana.

QI: Es la energía de la vida, se manifiesta en la suma total de las energías del cosmos y que alimenta a todos los seres vivos. El Qi es invisible, silencioso, sin forma, pero lo integra todo.

El Qi se mueve por todo el cuerpo de la misma manera que la electricidad, siguiendo circuitos bien definidos. En la MTC estos circuitos se llaman meridianos y forman una red de canales invisibles que transporta el Qi a los tejidos de todo el cuerpo. Existen doce meridianos principales, cada uno de ellos asociado con un órgano o una función vital importante, otros se denominan meridianos extraordinarios. Cuando la circulación de la energía por estos meridianos deja de ser fluida se estanca, produciendo situaciones de vacío de energía o de plenitud de la misma, ésta falta de equilibrio de la energía es la causante de las enfermedades.

Los seres vivos obtenemos el Qi de tres fuentes:

  • Qi congénito, energía primordial (Yuan Qi)
  • Qi absorbido del aire al respirar (Yang Qi)
  • Qi absorbido de la tierra

El Qi  tiene tiene 5 funciones en el cuerpo:

1.- Es la fuente de energía de los movimientos. Forman parte de estos movimientos el respirar y el latido cardíaco, pero también el pensar, el sentir y el envejecer.

2.- Protege al cuerpo de las influencias externas malignas.

3.- Es la base de todas las sustancias vitales. Tiene la capacidad de transformar los alimentos ingeridos en otras sustancias como sangre, lágrimas, sudor y orina.

4.- Mantiene todo en orden dentro del cuerpo; es decir, los órganos quedan sin sitio/ lugar,  la sangre fluye por las venas y sólo una parte del líquido corporal se pierde.

5.- Calienta las diferentes partes del cuerpo, así como el cuerpo entero.

JING: Es la esencia de la vida. Influye en nuestra constitución, reproducción, crecimiento, desarrollo, y en nuestra longevidad. Es la base para el desarrollo del Qi y del Shen. Ayuda a la producción de la médula, además engloba todos los fluídos que circulan por nuestro cuerpo, y que son transportados por la sangre, así como las hormonas segregadas por las diversas glándulas que componen el sistema endocrino, semen y óvulos, y los fluidos pesados como la linfa, los lubricantes que rodean a las articulaciones (líquido sinovial), las lágrimas, la transpiración y la orina.

Tenemos dos fuentes de Jing:

  • Jing prenatal surge en la procreación de la esencia de los riñones de los padres. Por tanto, queda fijado durante el parto y, junto con el Qi original, determina la constitución del hombre y no puede ser reemplazado.
  • Jing postparto se obtiene de los alimentos y depende por ello de una fuerte función del bazo. Se almacena en los riñones y posibilita, por ejemplo, la adaptación del cuerpo al entorno. El jing postparto alimenta al jing prenatal.

El Jing, al igual que el Qi, disminuye a lo largo de la vida. Quien ingiere poco alimento energético y de buena calidad, y gasta demasiada esencia llevando un modo de vida estresante; o la mujer que tiene partos que se suceden rápidamente, y los hombres con una vida sexual excesiva, envejecen antes y con mayor rapidez.

SHEN: El tercero de los tesoros, es el Shen, y hace referencia a la capacidad humana de pensar, distinguir y elegir, la consciencia. El Shen vive en el corazón y ahí es donde se retira en las noches al dormir. Si el Shen se altera, puede haber insomnio.

El shen se forma antes del nacimiento, pero puede ser aumentado con nuestra vida cotidiana. Su estado es visible a los ojos. El shen de una persona sana se puede reconocer en el brillo de los ojos y la vitalidad. Un Shen afectado, produce ojos apagados, que parecen tener una cortina delante de ellos – como si no hubiera alguien detrás de ellos. A menudo se observa en personas con problemas emocionales a largo plazo o después de un trauma grave (incluso cuando ocurrió hace mucho tiempo).

El espíritu de la vida, engloba todas nuestras facultades mentales, entre las que se incluyen el pensamiento racional, la intuición, el espíritu, la atención y el ego. La MTC distingue cuatro aspectos principales: el espíritu: Hun, el alma humana, asociada con lo yang y el cielo (sub-consciente). Po: el alma animal asociada con lo ying y la tierra (Protección). Yi: pensamiento y conciencia. Zhi: intento y fuerza de voluntad. A diferencia de la mentalidad occidental, que pone al espíritu como una entidad independiente, y situada por encima y más allá del cuerpo, en la MTC se considera al espíritu si está sano como el resultado del buen funcionamiento de los otros dos tesoros (JING y QI).

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